20 de mayo de 2026

El duelo lleva años aquí

 Hola Loquillos!! Hoy vengo a hablar de algo doloroso (otra vez) y es el duelo por lo de mi abuelo. Esto también está causando mella en mi forma de sentir, de encontrarme y del dolor que siento cada día. Pero no voy a hablar desde el amor que sentía y siento por mi abuelo, ese es un texto que duele más que este.

Muchas veces me pregunto por qué no me siento tan dolida por el motivo de que mi abuelo se haya ido, haya cambiado de plano y justo cuando más dolía. Y después de analizarlo tanto es porque llevo con este duelo desde hace muchos años. No creo que sea desde que empezó con la enfermedad pero sí, quizás, cuando la situación se iba poniendo más fea. Por desgracia, pensábamos que era eterno. 
Cuando mi abuelo empezó con la enfermedad, yo apenas tenía doce años. Era una niña y por aquel entonces no se notaba tanto. 
Todo empezó a empeorar dentro de mi cuando el abuelo por la enfermedad se volvió muy agresivo con la abuela y es ahí, cuando lo odié por olvidarme y por convertirse en alguien que no había sido nunca. Es algo muy doloroso. Decirlo en voz alta, a un público que quizá me conozca o no. 
Con el tiempo aprendí que solo era una enfermedad, que mi abuelo ya no era el que habitaba la piel de esa persona a la que yo quería con un amor infinito.
Con el tiempo las canciones sobre abuelos se volvieron más dolorosas.
Con el tiempo, lloraba de noche en la soledad de mi cuarto por estar perdiendo a la persona que me ha amado sin importarle mi carácter. 
Con el tiempo, he llevado un luto que nadie ha sido capaz de ver. 
Y con el tiempo, me di cuenta que mi abuelo volvía de vez en cuando para recordarme que estaba aquí por tiempo limitado.
Ahora no le odio, me odio a mí por pensar que mi abuelo era malo y, es que, era solo una cría que la vida se le había puesto complicada, sobre todo el querer a los hombres. 
Así que sí, llevo dos duelos encima, de dos hombres diferentes. Y duele mucho saber que uno de ellos ha sido el hombre más incondicional de mi vida. El hombre que hubiera dado su vida por salvarme. El hombre que era más que un abuelo.
Y sí, llevo pasando por este duelo años. Llevo odiando a la Paula del pasado bastante tiempo por no haberte querido de la manera que una enfermedad hace dejar de querer, pero era una niña que veía como te consumías.
Y sí, llevo años pasando por esto en silencio, diciendote que te podías ir cuando querías, que estábamos bien. Pero tu miedo a la muerte era tan grande como el nuestro de perderte.
Siempre recordaré un campamento donde hicimos la noche de las estrellas y yo me llevé una llorera por saber que mis dos estrellas sois la abuela y tú, abuelo. Lo que pasa que no era consciente de lo afortunada que era de teneros, de quereros y que me quisierais.
Hoy tengo una de esas estrellas en el cielo, que brilla más que el resto y la otra está aquí en la tierra, que sigue cuidándome en la distancia. 
Gracias abuelo por enseñarme que el verdadero amor existe.
Te quiero papá-abuelo


Obviamente me queda mucho por sanar, y dentro de poco escribiré un post sobre mi abuelo y lo maravilloso que ha sido a mis ojos. Pero va a doler tanto escribirlo que necesito estar preparada.

Gracias por leerme un día más.








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