7 de junio de 2026

Dos meses

 Dos meses han pasado.

Dos meses en los que no sé si el tiempo ha ido deprisa o despacio.

Dos meses de ese vacío en el pecho tan constante.

Dos meses de esta montaña rusa, en los que los días pueden ser buenos pero en la soledad de mi habitación todo se dispara.

Dos meses...

Y se siente una eternidad.

Hay días en los que no hay dolor.

Y vivo, y soy feliz.

Otros días, solo soy funcional.

Me cuesta la vida y las cosas que me gustan.

Oigo música y te veo.

Me imagino un día en el que todo pasará, sanaré y me sanarán. 

Ese día hoy está muy lejos...

O demasiado cerca.

Todos dicen que la última versión que diste, fue tu verdadera cara.

Una cara de frialdad y desinterés, y enfado diría yo, hacía alguien que supuestamente habías querido tanto...

Yo soy más de guiarme por el amor.

Por eso recuerdo todo lo que intentabas hacer porque estuviéramos bien.

Pero tenías complejo de padre y siempre, con tus acciones, intentabas mostrarme un aprendizaje.

No lo necesitaba. 

Yo solo pedía un mínimo para alguien que iba a ser futuro.

No eras futuro.

Llegaste, me enseñaste y te fuiste. 

Como siempre hacías en cada una de tus decisiones.

Cada vez que me decías que no sabía estar sola y me obligabas a aprender.

Irónico, cuando llevo sola tantísimo tiempo que solo quería un amor de verdad.

Lo tuve.

Me lo diste.

Lo soltaste.

Me hiciste daño.

Me aferré y no insistí más,

Ahora estoy soltando.

Volviendo a ser la amiga que siempre está sola.

Que vuelve a estar perdida.

Que vuelve a encerrarse en ella para que nada duela.

Pero ahora pide ayuda.

Los llama pidiendo auxilio.

Porque los sentimientos la hunden, la ahogan, la inhiben...

Y sí, me estoy esforzando en encontrarme.

Y sí, eso me ahoga cada día más.

Menos mal que no éramos corrientes.

Menos mal que me obligabas a estar sola para querer a mi soledad. 

Pero nunca estaba sola.

Siempre hablábamos.

Te contaba todo del día.

Y ya no. 

Ya no tengo los abrazos que curaban el mal día.

Los besos en la frente que me hacían sentirme especial...

No tengo las conversaciones, los besos, las sonrisas, las risas, los te quiero, los te amo...

Estaba dispuesta a hacer que mi amor fuera infinito.

Pero tu amor si era finito. 

Siempre lo habías demostrado. 

Me diste pistas que no quería ver. 

Ahí es donde tenía que haberlo visto.

En las veces que no dormí por estar mal y tú sí.

En la vez que me fui y no fuiste en mi busca.

En la vez que te fuiste sin despedirte.

Me hubiese quedado abrazada a ti ese miércoles toda la vida.

Hubiese permitido que la cremallera de tu chaqueta me dejase marca al clavarse en mi piel.

Tu no lo hubieras permitido nunca.


20 de mayo de 2026

El duelo lleva años aquí

 Hola Loquillos!! Hoy vengo a hablar de algo doloroso (otra vez) y es el duelo por lo de mi abuelo. Esto también está causando mella en mi forma de sentir, de encontrarme y del dolor que siento cada día. Pero no voy a hablar desde el amor que sentía y siento por mi abuelo, ese es un texto que duele más que este.

Muchas veces me pregunto por qué no me siento tan dolida por el motivo de que mi abuelo se haya ido, haya cambiado de plano y justo cuando más dolía. Y después de analizarlo tanto es porque llevo con este duelo desde hace muchos años. No creo que sea desde que empezó con la enfermedad pero sí, quizás, cuando la situación se iba poniendo más fea. Por desgracia, pensábamos que era eterno. 
Cuando mi abuelo empezó con la enfermedad, yo apenas tenía doce años. Era una niña y por aquel entonces no se notaba tanto. 
Todo empezó a empeorar dentro de mi cuando el abuelo por la enfermedad se volvió muy agresivo con la abuela y es ahí, cuando lo odié por olvidarme y por convertirse en alguien que no había sido nunca. Es algo muy doloroso. Decirlo en voz alta, a un público que quizá me conozca o no. 
Con el tiempo aprendí que solo era una enfermedad, que mi abuelo ya no era el que habitaba la piel de esa persona a la que yo quería con un amor infinito.
Con el tiempo las canciones sobre abuelos se volvieron más dolorosas.
Con el tiempo, lloraba de noche en la soledad de mi cuarto por estar perdiendo a la persona que me ha amado sin importarle mi carácter. 
Con el tiempo, he llevado un luto que nadie ha sido capaz de ver. 
Y con el tiempo, me di cuenta que mi abuelo volvía de vez en cuando para recordarme que estaba aquí por tiempo limitado.
Ahora no le odio, me odio a mí por pensar que mi abuelo era malo y, es que, era solo una cría que la vida se le había puesto complicada, sobre todo el querer a los hombres. 
Así que sí, llevo dos duelos encima, de dos hombres diferentes. Y duele mucho saber que uno de ellos ha sido el hombre más incondicional de mi vida. El hombre que hubiera dado su vida por salvarme. El hombre que era más que un abuelo.
Y sí, llevo pasando por este duelo años. Llevo odiando a la Paula del pasado bastante tiempo por no haberte querido de la manera que una enfermedad hace dejar de querer, pero era una niña que veía como te consumías.
Y sí, llevo años pasando por esto en silencio, diciendote que te podías ir cuando querías, que estábamos bien. Pero tu miedo a la muerte era tan grande como el nuestro de perderte.
Siempre recordaré un campamento donde hicimos la noche de las estrellas y yo me llevé una llorera por saber que mis dos estrellas sois la abuela y tú, abuelo. Lo que pasa que no era consciente de lo afortunada que era de teneros, de quereros y que me quisierais.
Hoy tengo una de esas estrellas en el cielo, que brilla más que el resto y la otra está aquí en la tierra, que sigue cuidándome en la distancia. 
Gracias abuelo por enseñarme que el verdadero amor existe.
Te quiero papá-abuelo


Obviamente me queda mucho por sanar, y dentro de poco escribiré un post sobre mi abuelo y lo maravilloso que ha sido a mis ojos. Pero va a doler tanto escribirlo que necesito estar preparada.

Gracias por leerme un día más.








16 de mayo de 2026

Hay que empezar a soltar-Dijo la desesperación 😣

Hola loquillos, vuelvo a esta red social a escribir. Siempre ha sido mi sino en la vida y aunque escribo mucho durante mi vida, siempre vuelvo aquí cuando algo no está bien. Y aquí estoy, dolida, triste y melancólica. Una mezcla de emociones que no son para nada positivas. Me da ansiedad sentirme así, de esta manera tan lúgubre. Y bueno, mucha gente sabe por lo que estoy pasando y otras no, aunque soy una persona que proclama todo y es raro que alguien no lo sepa. Ayer escribí algo, doloroso cuanto menos, vulnerable que cualquiera puede leer e incluso le da el poder de hacerme daño. Pero más daño... no creo, además que el daño es relativo, suele doler más cuando te lo hace alguien que quieres, el resto son gente con una vida de mierda queriendo que te sientas mal. Así que aquí estoy, compartiendo una vez más mi vida por otro lado pero de la forma que más me gusta, escribiendo.

Hay días en los que no se si voy a ser capaz de superar esto. Todo el mundo me dice que soy una mujer fuerte, que la vida me ha puesto en situaciones que he superado como un mero trámite pero… quizá este trámite sea diferente, más doloroso, más inesperado.

No paran de salir por las redes sociales imágenes con textos de que algo mejor vendrá. Yo no digo que no, es más, a día de hoy y después de un mes me están pasando cosas bonitas, y sobre todo, soy consciente de lo afortunada que soy por tener ciertas cosas y personas en mi vida. ¡Odio que me llamen negativa! Yo prefiero decir que soy realista o como dice MJ en Spiderman: No way Home ¨Cuenta con decepcionarte y nunca te decepcionarás del todo¨. Que cabrona tía, menuda razón lleva. Sabéis la peor parte, que fanática de esa frase la había olvidado estos años. Hasta que la ostia ha sido tan brutal que el dolor es insoportable. Sabéis por qué no me considero negativa, porque en mi interior siempre hay un pedacito de fe. Y cuando hay fe, hay posibilidades, hay optimismo de que todo suceda. 

Ahora no hay fe ni esperanzas. Por muy bien que vayan las cosas mi cabeza no para de decirme que he sido descuidada, que he dado más de lo que debía. Que debía haber sido yo la que terminara con todo. Pero aquí estoy, totalmente vulnerable y triste (parece una canción de Aitana). 

Así que sí, hay días en los que la vida me está superando a pasos agigantados y no sé como seguir, ni por que ni quien hacerlo. ¡Por favor! No me digáis que por mi porque ese es  el motivo principal por lo que me levanto cada día y sigo siendo fuerte. Por el hecho de conseguir mis sueños pese a que las fuerzas me fallan día sí y día también. 

Es tan complicado sobrevivir a esto… y sin embargo admiro tanto a aquellas personas que han sido capaces de salir de esto y de cosas peores a mi parecer… aunque no minimizo tener que pasar por dos duelos a la vez. Son dolores tan similares, tan desgarradores… No sé cual de los dos es el culpable de mis días de oscuridad.

Pero al final de esos días sé muy bien quien soy, de lo que soy capaz y de lo que la vida me ha enseñado a no querer ya.Tenía tanto entre las manos para dar, tanto amor… que ahora es para mí. Tengo que saber que todo eso que estaba dispuesta a dar, es totalmente mío. Y de lo que estoy segura es, que pese a los traumas de cuando era pequeña, mi carácter de mierda y mi impaciencia, lo he dado todo. He amado con toda mi alma y estaba tan dispuesta a perderme a mi que no supieron valorarlo. He luchado cada día por ese amor hasta que no se me ha permitido pero soy de ideas claras, y aunque me quede una vida que no será por soltar, esto ha llegado al final. 

Gracias por leerme si has llegado hasta aquí, espero volver a escribir y que algún día no sea tan nostálgico como esto.





20 de agosto de 2024

Mi final sería felizmente delicioso

Hola loquillos!! 

Como sabréis, una de las cosas que más me gustan es escribir... no sé si sería capaz de algún día escribir un buen libro, pero lo que sí sé es que escribo cosas que me vienen a la cabeza. Este microrrelato no sé cuando lo escribí y creo que tampoco lo he publicado por aquí, así que he decidido compartirlo con vosotros... ¿Os gustará? No lo sé, pero a mí sí me gusta. 



La sensación de que algo malo iba a pasar me acechaba. El nudo del estómago no paraba de crecer. ¿De verdad lo que hicieron me perjudicaría a mi también? No lo podía creer, nunca había pensado en cometer tal error. Y menos, en estas fechas. Pero me encontraba en la casa la noche que lo hicieron. No en la misma habitación cuando sucedió. Y aún así sabiamos donde se encontraban todos. 

Sin embargo, ellos estaban en la habitación y cuando él se acercó a mi en esa fiesta para concederme el beso que no me salvaría del trágico final que obtuvieron. El beso contenía un presagio de muerte y sabía que volvería para otorgarme ese final. Sabía que iba a ser tan dulce como la miel y tan indoloro como una caricia. Mi final sería felizmente delicioso.

Lo primero que hice tras el beso fue ir al baño, algo en mi lo requería. Me miré en el espejo y seguí mirando incluso cuando se fueron las luces. Allí se encontraba, la muerte mirandome fijamente a los ojos. Ella había preparado para mi un sitio a su lado en el que gobernar, un trono. 

La muerte que siempre había deseado.


Espero que os guste. os mando un besazo y espero que me leais en el siguiente post. Byeee



3 de agosto de 2024

Mi mente pidiendome la vuelta

 ¡Hola loquillos!

No sé si esto significa volver después de los 84328 parones que he hecho, pero loquitos, tenía la necesidad de escribir. 



He estado bicheando y me he dado cuenta que la última vez que escribí fue en el 2023, enero... haciendo un escrito sobre un año nuevo... pues bueno en estos casi 2 años me han pasado bastantes cosas que quizá cuente o quizá no lo haga. Queda en mi mano. 


Lo que sí pasó a finales de ese año, arrastrado de toooodo el año, fue una tendiditis. Yo pensando que lo que se convertiría en una baja corta, la supuso de muchos meses, meses con demasiados bajones anímicos. Esto me llevó a generar, yo diría que a implosionar porque seamos realistas esto se arrastra y explota, bastante estrés y ansiedad. Con lo cual algo que me costó bastante esfuerzo y fuerza de voluntad, perderlo... ha día de hoy me jode, pero si con sangre y sudor (estoy exagerando) lo conseguí, podré hacerlo de nuevo. 
Todo esto, viene a que no sé si volveré a hacer reseñas de libros que me gustan, hablaré de algunos productos de belleza, haré historias o simplemente me desahogaré. Es como que mi mente está en constante creación pero mi afán de ser buena y mejor no me deja conseguir algo que quiero. 





Puta salud mental. Nunca pensé que mi cabeza fuera un caos hasta decir basta, ve a terapia. De risa, pero necesario. Digo de risa porque yo esta sensación la he tenido antes y no sé como salí de esta sin ir a terapia pero lo hice. Ahora es como un bucle que no me deja salir y yo lo intento pero no es como aquella vez, es peor... tantas cosas en mi cabezota que no paran de revolotear, quitandome el sueño y las ganas de afrontar los días. ¡Ojo loquillos! No pensemos que lo que tengo es una depresión de caballo y voy a hacerme tortilla francesa por mi cuenta. Os queda Paula para rato. Incluso para pasar de vosotros por todas las redes sociales y acordarme que no os contesté al mes. Jamás pensaría eso, o por lo menos criar malvas no es algo que me apetezca por el momento. 


Me cuesta ver el puñetero punto de inflexión en el que soy la chica mas afortunada del mundo por encontrar algo que inconscientemente buscaba pero sentirme como una mierda 24/7. ¡Qué horripilante! Os diría que he aprendido a quererme más pero ahí están los hechos... bastante obvios ¿no?
 Ayyyyyyyy..... ojalá estar llorando y escribiendo esto en mi chalet porque me ha tocado suficiente dinero como para irme a tomar por culo yo sola.... bueno, eso podría haberlo dicho ese enero de 2023 pero ahora 100x100 iría super acompañada. Seamos sinceros, alguien tenía que aparecer en mi vida para quitarme los monstruos de mi cabeza y deshacerse de los que intentan jorobarme la existencia... ni que decir que esta persona viene con una capacidad especial de hacer desaparecer todos los fantasmas y espiritus maliciosos que quieren visitarme por las noches. Tratad de imaginar quién duerme más cerca de la puerta. A MI QUE ME DE TIEMPO A ESCONDERME DE BAJO DE LA SÁBANA. 




Y aquí tenéis la mente de una persona con muchos rizos y una locura de vida. Locura no sé pero loca estoy. Una chica que intenta expresarse vomitando las palabras... Espero continuar, seguir escribiendo, aunque sean nimiedades sin sentido. 

Muchas gracias por leerme loquillos. 


Un besazo enorme. MUAKKK

8 de enero de 2023

2023

 

Los comienzos siempre dicen que son buenos y que si no hay miedo no se trata de un comienzo. Creo que no os estoy contando nada nuevo pero ¿consideráis empezar un año nuevo un comienzo? Simplemente veo una oportunidad de seguir siendo lo que somos pero sabiendo qué cosas no queremos o qué sí queremos. Como cuando acabas una relación y te enseña que clase de amor quieres en tu vida. 

Un nuevo año es una nueva oportunidad pero ¡qué pesadilla! ¿Qué nueva oportunidad traes 2023? Me dan miedo las oportunidades que me dan y que doy. Se tratan de exámenes continuados que me generan estrés pero reconozco que, a veces, me gustan. Porque un examen es una prueba y hay algunas pruebas que me encantan superar y retarme a mi misma para hacerlo mejor la próxima vez. 

Nuevo año y nuevos propósitos, aunque también continúan los del año anterior. Ocho días de año y ya pesan. Pesan los excesos, la vuelta a la rutina, la no rutina y los miles de cambios que quieres para este año. Así que sí, mi único propósito para este nuevo año es ir día a día, decidir si ese plan me apetece o no, si quiero hacer deporte o ese día prefiero descansar, leerme un libro o cuatro, conocer al amor de mi vida o decidir que yo soy el amor de su vida y no al revés. 

2022 ha dejado el listón muy alto pero lo que sí quiero del 2023 es ser mi planazo.

Y rectificando mis palabras, empezar un nuevo año es un comienzo y una nueva oportunidad de superarnos a nosotros mismos.



22 de noviembre de 2022

¿Alguna vez habéis tenido miedo a la felicidad?

 Seguro que todos tenemos un sueño o una meta que sabemos que nos va a incrementar ser felices pero pensamos que no somos dignos de tal dicha.

Es difícil pensar que como algo tan bueno puede ser para uno y más si has llevado una vida difícil. Pero, ¿somos lo suficientemente valientes para saltar a la piscina?

Creo que sí y no. Tiene que haber algo en nuestra cabeza que nos haga cambiar. No alguien. Nosotros. Porque te pueden decir siempre lo maravillosa persona que eres pero nunca llegas a creértelo. Hasta que ¡chas! Algo en tu cabeza te dices; sí, eres maravillosa y ya era hora que te dieses cuenta. Pues lo mismo con saltar a la piscina. Cuando decides hacerlo, es el mejor baño de tu vida o de tu día.

A veces pensamos que esa felicidad es momentánea, como el salto, pero dura y la recuerdas.

¿Os acordáis de algo o alguien que os hizo feliz en algún momento?

Un ejemplo, y desde la más pura ignorancia de mi corta vida. Cuando empecé el curso de algunos de mis grados o el día que me llamaron para trabajar o el día que me ofrecieron mi interinidad. Todo, TODO, eran miedos. Miedos que hoy me hacen ser lo feliz que soy (no siempre todo es color de rosa) y saber que ganarme la vida por mi misma es mi meta en la vida.

Otro ejemplo, y desde el que sí soy totalmente ignorante. Cuando una pareja se queda embarazada y pasan los meses, la angustia, el miedo por traer alguien al mundo que sabes que va a depender de ti toda la vida (porque sí, dependemos toda la vida de nuestros padres. Dependemos de sus consejos cuando nos emancipamos) tiene que ser tremendo. Pero cuando nace, todo cambia. Generas la felicidad y la dicha más abundante. Aclaro, que esto me lo ha dicho mi madre. Para nada tengo necesidad de esa felicidad, todavía. Gracias.

Lo que está claro, es que todos buscamos esa felicidad. Y que no para todos se encuentra en la misma meta. Mientras que para mi amiga se encuentra en casarse y ser mamá, para mi en viajar, para otra persona será tener a alguien al lado para siempre con el que compartir todo, para aquel será su vocación. En fin…. Hay tantos caminos para conseguir esa meta que nos lleva a esa felicidad plena…

Tenemos que ser conscientes que siempre da miedo , pero todo se consigue. O quiero ser lo suficientemente ingenua como que será así.